29 de agosto de 2013

La memoria oculta

Mi querido amigo Miguel Angel Mila -y digo querido porque le quiero a pesar de que lo nuestro es imposible por razón de sexo y nunca se lo digo- me ha hecho llegar estas fotografías que con mucho gusto dirijo hacia el exterior. Son montajes que en 1984 realizó quien se deslizaba por las calles con un gran cuaderno que contenía todos los proyectos que ideaba día a día y que con todo detalle esbozaba en su cerebro para darles forma. Yo siempre observaba ese cuaderno entre su axila con la admiración absorta del que imagina un tesoro oculto repleto de creatividad; virtud de la que por aquel entonces yo carecía por ignorancia manifiesta.

Son pedazos de nuestra vida que otros retienen, robándolos de nuestra memoria, haciéndolos suyos porque los han vivido y porque los regalamos sin darnos cuenta. Nuestras vidas también las viven los demás, no lo olvidemos, y ahora al compartir estas fotografías me devuelve mi existencia para sentirla. Gracias Miguel Angel por formar parte de tu talento y de tu trabajo. Gracias por tu consideración.

Montaje Miguel Angel Mila