29 de agosto de 2013

La memoria oculta

Mi querido amigo Miguel Angel Mila -y digo querido porque le quiero a pesar de que lo nuestro es imposible por razón de sexo y nunca se lo digo- me ha hecho llegar estas fotografías que con mucho gusto dirijo hacia el exterior. Son montajes que en 1984 realizó quien se deslizaba por las calles con un gran cuaderno que contenía todos los proyectos que ideaba día a día y que con todo detalle esbozaba en su cerebro para darles forma. Yo siempre observaba ese cuaderno entre su axila con la admiración absorta del que imagina un tesoro oculto repleto de creatividad; virtud de la que por aquel entonces yo carecía por ignorancia manifiesta.

Son pedazos de nuestra vida que otros retienen, robándolos de nuestra memoria, haciéndolos suyos porque los han vivido y porque los regalamos sin darnos cuenta. Nuestras vidas también las viven los demás, no lo olvidemos, y ahora al compartir estas fotografías me devuelve mi existencia para sentirla. Gracias Miguel Angel por formar parte de tu talento y de tu trabajo. Gracias por tu consideración.

Montaje Miguel Angel Mila





13 de agosto de 2013

El robo de las becas de 1976 en España

En el curso académico de 1976-1977, a los estudiantes que les fue  concedida una beca de estudios universitarios, después de haber superado los requisitos exigidos durante el año anterior, y que ascendia a la cantidad de 90.000 pesetas de entonces,  se les comunicó el 30 de octubre, una vez iniciado el curso, que las ayudas solicitadas para la educación universitaria eran desatendidas y en sustitution de las mismas se les otorgaba una ayuda equivalente a la mitad del importe de las tasas por curso completo, que suponían 1.500 pesetas.

Recién hecho el cambio político de la dictadura a la democracia y en medio del caos institucional, administrativo y presupuestario,  alguien tuvo la genial idea de recortar todas las ayudas a los estudiantes y anular las becas concedidas (no quiero imaginar dónde irían a parar todas las partidas presupuestarias que desaparecieron por entonces; es un asunto del que jamás se ha investigado en este país).

 Cientos de estudiantes procedentes de otras provincias que estudiábamos la carrera en Madrid  nos encontramos de sopetón sin las becas de 90.000 pesetas para hacer frente al coste de nuestros estudios en una ciudad que estaba viviendo por entonces una convulsión social y política de gran magnitud. Tras las pertinentes reclamaciones y reuniones con el entonces Presidente del Instituto Nacional de Asistencia y Promocion del Estudiante del Ministerio de Educacion y Ciencia D. Javier Rubio Garcia-Mina, absolutamente todas fueron ignoradas y mediante el silencio administrativo cayeron en el baúl del olvido. Consecuencia inevitable fue que cientos de estudiantes no pudimos acabar la carrera. En mi caso, y al depender exclusivamente de las aportaciones de la beca para continuar mis estudios, supuso el abandono de la carrera que con tanta ilusión había comenzado, al no contar con los recursos económicos necesarios para ello.

Este episodio pasó desapercibido para los medios de comunicación que estaban muy atareados con la transición política, como era lógico. Pero me ha venido a la memoria al contemplar de nuevo las medida tomadas por el actual gobierno en materia de educación, entre las que se encuentra el recorte de las becas. No quiero pensar en la cantidad de estudiantes que no podrán hacer frente a sus estudios y a sus ilusiones. Y dado el actual panorama laboral tampoco podrán optar a encontrar un trabajo que les ayude a sufragar los estudios. Un gobierno que toma estas medidas restrictivas en materia de educación es un gobierno suicida consigo mismo y con el futuro de todos sus ciudadanos. 

En 1976 fue el cambio de régimen político, en 2013 esta siendo la crisis económica y el anquilosamiento de una estructura bipartidista  que no avanza en el desarrollo politico y social. No importa, recortar las becas será de nuevo otro error. Sólo deseo que esta vez sí trascienda la noticia y se tomen las medidas pertinentes para que no desaparezca ningún tipo de ayuda a la educación de todos nuestros estudiantes. Por el bien de nuestro futuro y por el bien de este país. Basta ya.