16 de abril de 2013

Camino de Staten Island.


Un poco de “frescura visual" capaz de evocar el deseo de perderse entre las calles que conforman los diversos edificios de una ciudad que se rehace a sí misma, un imperio que se resiste al olvido de un mundo cada vez más incomprensible. Algunas veces hay que alejarse del entorno para poder ver la estela de un barco que nos lleve a otro territorio. Quizás en un instante retornemos a Manhattan, la isla que nos acoja de nuevo en toda nuestra incertidumbre.

Fotografía FM