6 de febrero de 2012

Por ti.

Recogeré la suave brisa que llega hasta mi rostro
para cubrir mi corazón helado
y templarlo de anhelos desgarrados por tu ausencia.

Descansaré mi herida de la batalla perdida,
tu vida,
para encontrar rellanos que llenen la mía.

Moveré mis manos,
mis pies, mi cabeza,
muy lentamente,
para sentirme vivo,
para alentar mi alma adormecida, dolorida
y dirigir mis pasos lejos de aquí
donde no aguardo esperanza,
sí, sí,
donde no aguardo.

Sonreiré con la flor
al borde del camino,
la acariciaré
para evocar tu memoria,
tu ternura,
y esperaré una sonrisa,
una nueva sonrisa
sin ti,
para ensanchar mi corazón atemperado.

Beberé del agua fresca
que alivie el nudo de mi garganta
para decir palabras que hace tiempo no pronuncio.

Dormiré, dormiré en la noche
con sueños vividos
sin ti pero contigo,
contigo y ya sin ti.

Y algún día, en otro instante,
veré el sol de nuevo.
Por ti, mi compañera del alma.

Para Rafael, Irene y Sara , en memoria de Mercedes.
Para Alejandra, en memoria de Déborah.
Para todos los amigos que tuvieron la gran suerte de conocer a quienes ya no están.