Participar de la frágil vulnerabilidad por la que puede atravesar cualquier ser en un momento dado es un deber y un derecho que a todos nos concierne. Los malos momentos hay que compartirlos para compensar un poco el vacío de nuestros corazones; igualmente sucede con nuestras alegrías.
Gracias Déborah por ser como eres. Gracias por invitarme a tu cumpleaños. Gracias por compartir tu amor.
Siempre, siempre hay un antes y un después después de haber pasado por el antes.

Me uno a ese compartir con los amigos, me uno al apoyo que nuestra querida Debo tiene en todos nosotros.
ResponderSuprimirSeguiré intentando en su próximo cumple que los chicos no sean tan sosos y bailen.
Un abrazo.
Ps. La copita en Ca´Jesús también estuvo rica
Me encanta Félix, gracias! Voy a guardarme la imagen para ponerla en un Debo-mural que quiero hacer mas adelante!
SuprimirUn beso a los dos!!!!
Alejandra