4 de diciembre de 2011

De un monocolor irisado.

Fotografía: Blanca Casado

Esbocé una única sonrisa irónica e irisada, permitida por mi amiga Rosa, para congelar sus palabras sobre este fondo blanco. Gracias por traerlas aquí.


"Hay momentos en los que, cuando acaricio la vejez, mis ojos se quedan sordos, y otros en los que pienso que la tristeza es tan fría como ponerse la ropa mojada en un día de lluvia.
Hay momentos en los que entiendo porqué existen los peldaños anchos y estoy por asegurar que es por que es muy necesario pensarse las subidas.

En cambio, no sé el porqué de los amaneceres, ni el porqué de sus desconsuelos, ni de sus colores. 

Hay momentos en que lo mejor es ser indiferente. Pero no encuentro entre mis cajones ese momento."


Rosa María Borreguero