10 de septiembre de 2011

Los anhelos perdidos


Fotografía: Blas Torres Consuegra

Ella no se fiaba de mi sonrisa poniendo en duda su seriedad, esperando un gesto cómplice en mi mirada, respetando siempre la misma distancia. Sin embargo, guardó silencio y sonrió.

Sólo un instante y le dije:

- ¿Lo tienes que entender tú para que lleve razón yo?
- Es que no podría aceptar tu ofrecimiento - respondió con rotundidad.
- Si lo haces nos hará bien a los dos.
- Sí, pero yo saldré beneficiada.
- Bueno, eso es el amor....
Tras otro instante, más corto que mi instante, ella exclamó con calma y gravedad:
- Gracias.

El presente es el hueco inefable que dejan el pasado y el futuro, y que algunos nos empeñamos en llenar de irrealidad. Otro anhelo perdido.