11 de septiembre de 2011

11 DE SEPTIEMBRE

Fotografía: FM

Hoy es 11-S. Ese once que siempre es ese y once. Ya diez años del fatídico día en el que a todos se nos cortó la respiración.

11 de septiembre de 2001. Imposible describir lo sucedido en las Torres Gemelas de Nueva York. Lo han visto millones de personas, lo han padecido miles, han hablado, pensado y sufrido cientos de millones y sin embargo no encuentro palabras para describir lo que he visto. Una y otra vez repetidas las imágenes de televisión que aterradoramente se han grabado en lo más profundo de nuestro cerebro. Es la primera gran película del siglo XXI que hemos vuelto a ver una y mil veces y que forma parte de nosotros mismos. Al igual que los ojos hinchados de los niños muertos en las guerras, la bomba de Hiroshima, el exterminio en los campos de concentración nazis, los fusilamientos chinos, la silla eléctrica asesinando, las revueltas de los países árabes, el terror de los trenes de Atocha, la miseria y el hambre en Africa; las guerras, siempre las guerras, y el hambre, siempre el hambre y la pobreza; la crueldad que generamos porque somos hombres, sólo por eso. ¡Qué inevitable es el horror!

Y aún nos quedan resquicios de asombro. No creo en el hombre que ante el horror crea y genera horror. Horror al cuadrado es la paz que anhela más horror. Y el odio anida en lo más profundo de nuestro ser compartiendo un amor efímero. ¿Hasta cuándo? Sí, ese 11-S siempre será ese y cualquier otro. Aquel, el de más allá, tú, yo, nosotros y ellos. Seremos todos hasta que no dejemos de matar.
¡Qué absurdo es sobrevivir!