20 de agosto de 2011

Fiesta del Perdón




Fotografías: FM

Y si un amigo te hace mal, di: "Te perdono lo que me has hecho a mí; pero el que te hayas hecho eso a ti - ¡cómo podría yo perdonarlo!" - Así habló Zaratustra - Friedrich Nietzsche

Pasé por la Fiesta del Perdón que con motivo de la venida del Papa a Madrid habían programado en el Paseo del Buen Retiro de Madrid y no pude entrar al recinto que habían cercado bajo la tutela de decenas de voluntarios. No era portador de ningún pecado digno de mención, así que sólo me interesé por las imágenes que me deparaba la fiesta. "Yo pecador me confieso a ti, Todopoderoso".

Fue una pena, porque no habitaba en mí ningún pecado del que fuera a ser perdonado por los múltiples sacerdotes que detrás de cada cabina aguardaban pacientemente a los anónimos pecadores. Pensé en todos y cada uno de los pecados que podría haber realizado antes de la visita del Papa a Madrid para luego asistir a una fiesta, en la que con toda seguridad, incluso a mí, habrían tenido el gran placer de perdonar. Pero nada, no hubo manera: no encontraba pecado alguno del qué arrepentirme.

No obstante, me sentí bien entre esa juventud que sin apenas esfuerzo canturreaba, sonreía, conversaba amablemente y recogía todo tipo de escapularios y estampas de las joviales hermanas de Teresa de Calcuta que pacientemente, con un bochorno caluroso digno del mejor día de agosto, atendían a todos con una enorme ternura.

Al poco de conseguir mis dos primeras fotografías, una voluntaria que no tendría más de quince años me llamó la atención para que preservara la intimidad de los que allí se encontraban. De inmediato pensé que si quieren intimidad que se fueran a las Iglesias, que no entendía que estuvieran allí confesándose en pleno Paseo del Retiro, a la vista de todos; pero no tuve valor de contraponer mi opinión ante la educación exquisita con la que se me pidió que no tirara más fotos. En fin, que terminé por irme de la Fiesta del Perdón sin fotos que merecieran la pena.

Así que durante los tres días que el Papa tomó las calles de Madrid me he impuse la penitencia de no tirar ninguna fotografía más, ni siquiera al Papa, y resguardé mi alma y mi cuerpo dentro de mi casa, lejos de todos, lejos de mí mismo y lejos de Dios.

Si alguien se da por aludido en las fotos que aparecen en este Blog, espero que me perdone de todo corazón. De verdad, espero su perdón, aunque sólo sea por la Fiesta del Perdón. "Yo pecador me confieso ante ti, Todopoderoso, por tirar estas fotografías".

16 de agosto de 2011

Lluvia de fuegos



Lluvia de fuegos,
colores fugaces
en el cielo de Vicálvaro,
alegran la noche.

Esta noche clara,
demasiado blanca
de una Luna sin rumbo,
llena de nada.

Negro cielo que espera,
como siempre,
una estrella fugaz.



Fotografías: FM

13 de agosto de 2011

Así no puede ser

Fotografía: FM

¿A 25 céntimos de euro el kilo de melón?
Ese melón manchego, hermoso, verdón, lustroso, con sus rayas bien marcadas, "sanchopanzao", paciente, serio, guasón, socarrón y dulzón, también con su "mala leche", "quijotesco", exquisito, elegante y pesado, con la panza en la tierra, aguardando a ser comido por todos, sin rencor, con gracia, nutritivo como el que más, robado y vilipendiado, manjar en los mejores escenarios culinarios, esencial en los humildes -como el manchego-, ese melón manchego no puede estar en los mercados a 0,25 € el kilo. ¡A 0,25 € el kilo! ¡Qué vergüenza! Me da reparo echarlo en el carro de la compra. Pienso en lo que han pagado al agricultor por ese gran esfuerzo realizado para cosecharlo a lo largo de todo un año y me "tiemblan las canillas", "me descompongo", "se me salen los ojos", "se me caen los palos del sombrajo", "se me rompe el botijo", ¿a 25 céntimos el kilo?

No recuerdo ningún producto del mercado que valga menos dando tanto alimento. Total, que pagué 1 euro por ese melón manchego que comí y compartí no con toda la satisfacción que imaginaba, no, pero que nos supo a gloria como siempre. Así no se lucha contra la crisis, señores, así no. Si no pagamos a los agricultores lo que se merecen pronto acabaremos con la calidad de nuestros productos y estaremos apostando por la depauperación de los precios y la no sostenibilidad de nuestros recursos.

¿A 25 céntimos de euro el kilo de melón? Sí, a eso, a 25 céntimos de euro el kilo de melón. Lo juro. Pensadlo un momento y luego a ver quién es el guapo que planta melones para la temporada que viene. Como diría un buen manchego: "no te digo na y te lo digo to". "¡Pa qué pa qué, pa pa !". Saludos.

3 de agosto de 2011

Jerusalem - From "Live at Stubb's, Vol. II"

2 de agosto de 2011

The first time ever I saw your face




Muchas gracias Alma, por acudir a mi cita.
De nuevo, tu voz y tus historias me sobrecogieron el ser.
Pondré el cava a enfriar la próxima vez que nos encontremos.
Un abrazo.