30 de mayo de 2011

Mi fe en ti


No quería saber de ti
porque me dijeron
que ya no estabas.

Te buscaba para no encontrarte
porque me contaron que
te habías ido.

Oía una y otra vez tu voz cantada
para sentirte a mi lado;
y yo te acompañaba con mi guitarra.

No atendía a los demás
porque realmente no sabían.

Mis lágrimas no salían
ahogadas en mi pecho
con la esperanza
de encontrarte algún día.

Y ahora tú, me has encontrado,
Alma Conway, antes Alma Mooney.
¿hasta dónde te habías ido?

... y mi alma, ahora, enchida de felicidad
espera abrazarte
algún día.
Gracias, querida amiga.

Fotografía: Marisa Candelas