6 de marzo de 2010

Violencias







Fotografías y texto FM

Si un hombre mata a una mujer los medios de comunicación hablan de "violencia machista".
Si una mujer mata a un hombre los medios de comunicación hablan de "violencia doméstica", "violencia de género", "violencia sexista". Tema este ya muy manido por los medios de comunicación y que aún hoy perdura en su confusión, sin olvidar, claro está, que por desgracia es un tema que sigue sucediendo con demasiada frecuencia.

¿Quienes son los que han acuñado semejantes términos tan discriminatorios?
¿La utilización de uno u otro termino responde a qué tipo de intereses, a cual tipo de mensaje programado, a qué intención de concienciación social? El homicidio, el asesinato, la violencia son ejercidas por las personas: niños, jóvenes, ancianos, mujeres, hombres, independientemente del sexo que desempeñen. Por otra parte, se podría hablar de "violencia circulatoria" "violencia deportiva" "violencia sexual" "violencia de guerra" "violencia ideológica" "violencia de la estupidez" "violencia del ruido" "violencia de mirar a otra parte, de agachar la cabeza", pero eso es harina de otro costal.



Uno, que procura ser un "ser animado lo más racional posible" y que por razones que no vienen a cuento siempre ha apoyado a las mujeres en todas sus reivindicaciones, a la vez que se ha enfrentado a cualquier
actitud de prepotencia por parte de los varones respecto de las mujeres, se siente afectado por la denominación del término "machista" utilizado para todo lo malo que sale del hombre y que inexorablemente se asocia de manera peyorativa a cualquier concepción de la persona de sexo masculino. De esta forma se incrimina al hombre varón por el hecho de ser hombre varón y no mujer. Sabemos que la mujer de hoy día tiene suficiente autonomía, apoyo social, educación, conocimientos y voluntad como para no aguantar a ningún torturador, cabrón, enfermo mental, chulo o prepotente que le haga la vida imposible. En eso estamos todos, en el ejercicio de nuestros derechos y voluntades.

Pero yo como hombre, del sexo masculino, varón, macho que no machista, cada vez soporto menos la utilización de la expresión "violencia machista"; sobre todo sin la resolución por parte de la Justicia de una sentencia que determine los hechos y circunstancias de cualquier violencia acontecida. Dejemos trabajar a la justicia y deseemos un mayor rigor en la información periodística, que falta nos hace como corren los tiempos.