2 de abril de 2009

La memoria histórica

Fotografía: FM

"Puedo detestar lo que dices, pero defendería hasta la muerte el derecho a que lo puedas decir" Esta es la diferencia entre unos y otros.

Al cuestionar la memoria histórica impera de nuevo la sinrazón de los destinos perdidos donde la razón no estuvo jamás. Se trata de respetar y dar cavida a la desesperación de todos aquellos que no saben aún dónde están sus familiares asesinados y por supuesto se trata de la restitución del honor y la dignidad de todos cuantos murieron en manos de la sinrazón, la barbarie, el odio y la maldad. Y sus voces ahogadas con la ausencia, el silencio, la vergüenza de la victoria y el olvido.

Recuerdo a Albert Camus escribiendo:"afortunadamente quedan los idealistas para arreglar las cosas". Debemos tanto a quienes lucharon por la dignidad humana durante toda la guerra civil española y la segunda guerra mundial -entre los que se encontraba Albert Camus- que me averguenza el tener un sistema judicial capaz de entorpecer la tramitación de un proceso que en esencia nace de la restitución de la libertad democrática y capaz de olvidar el trabajo y la lucha de tantos y tantos hombres que murieron por defender la justicia y la libertad en contra del fascismo. Ni siquiera les otorgan el derecho a descansar en paz.

Y aún hoy, después de tantos años, los derrotados siguen defendiendo los derechos de todos, de todos. Afortunadamente, quedan los idealistas para arreglar las cosas.