15 de febrero de 2009

Verdad-Mentira


Fotografía: FM

Madrid, Madrid, Madrid, uno de ahora de dos mil y poco.

Una mentira me sorprendió defendiendo una verdad y tuve que defenderla con todos los argumentos posibles.

Puedes dudar ante tu verdad, no creer la verdad del otro o dudar de ella. Pero si no crees en la verdad del otro, cometes el error de dudar de su confianza y de la verdad que os une a ambos. Lo demás no importa nada, poco, mucho, si no se contribuye a sacar algo en claro. Así pues, si una mentira te sorprende, créela. Te ayudará a ver mejor las cosas y ayudará a engrandecer la verdad.

Mi verdad y tu verdad puede que sean las mentiras de ambos; y unas y otras pueden ser nuestras algún día.

Mi verdad es biodegradable, ¿y la tuya?