28 de febrero de 2009

El número de Oro

Fotografía: FM

Todo es redondo, curvo, cíclico, concéntrico y excéntrico a la vez a modo de espiral logarítmica; se concreta y se expresa en el número perfecto que subyace en la naturaleza, como el rectángulo que Dalí pone en su Santa Cena, oculto y presente como el Nautilos.

Fotografía: FM


Arte y ciencia, ciencia y arte como alteridad de expresión, conocimiento y desarrollo del genio humano -creación-. Dalí murió llevándose consigo, como tantos otros hombres, todo cuanto ha posibilitado su grandiosa y pequeña obra, despreciada por él mismo. Todo el recorrido por la vida es tangente a nuestra propia trayectoria y nunca llegamos al límite de nuestra experiencia, como si tendiéramos a la inmortalidad. No es cierto. En cada momento "somos" dispuestos a morir o aparticipar de un lento suicidio en el continuo devenir que nos depara la incertidumbre de un presente que nunca es pasado. A veces, somos conscientes de nuestras fuerzas contemplándolas en su más cruel reposo, sin saber qué hacer, aniquilándolas contra nuestro ser, intentando a duras penas sobreponernos a la fatídica desesperación de no saber qué crear... Es el número de oro quien nos da aliento.